
Introducción
Iniciar un proceso de análisis implica abrir un espacio francamente distinto a los demás espacios de la vida cotidiana.
En él, puedes hablar de lo que normalmente corriges, ocultas, acomodas o dejas fuera de tus conversaciones —incluso contigo mismo(a)—.
Los encuadres que encontrarás a continuación no buscan volver rígido este espacio. Su función es darle una forma suficientemente clara y estable para que podamos trabajar con la metodología adecuada; establecen algunos acuerdos clínicos y prácticos que nos permitirán cuidar nuestras sesiones de trabajo, la confidencialidad y la continuidad de tu proceso.
Te pido leer con calma el que corresponde a tu forma de trabajo.
Cualquier duda, incomodidad o desacuerdo convérsalo conmigo en cualquier momento.