El encuadre es el marco que sostiene nuestra forma de trabajo.

Define las condiciones de tiempo, espacio y otros detalles importantes que permiten que el proceso sea posible, profundo y claro.

A continuación encontrarás los acuerdos que orientan nuestras sesiones individuales.

La sesión comenzará y terminará en el horario establecido. Si llegan o se conectan tarde, podremos trabajar con el tiempo restante, pero la hora de cierre no se recorrerá y la sesión se considerará tomada.

Cuando avisen dentro de ese plazo, la sesión no se considerará tomada y no tendrán que pagarla sin haber asistido o, si es el caso, no formarán parte del periodo ya cubierto.

Lo mismo ocurrirá cuando el retraso sea tan amplio que ya no permita sostener razonablemente el encuentro.

Haré lo posible por ofrecerles algunas alternativas, las cuales estarán sujetas a disponibilidad en la agenda.

Un proceso de reprogramación no puede superar veinticuatro horas de haber hecho la solicitud. De superar el plazo, la cita se considerará perdida.

Al reprogramar una cita, no puede proyectarse una fecha posterior a treinta días naturales.

Si soy yo quien necesita cancelar, la sesión no tendrá costo y procuraremos encontrar una nueva fecha. Cuando no sea posible, se procederá a hacer la devolución del pago o acreditación para la siguiente sesión o mensualidad.

Cualquier modificación será comunicada antes de entrar en vigor.

  1. comunicarse al 911 o acudir al servicio de urgencias más cercano; y
  2. comunicarse, inmediatamente, conmigo para enterarme de su situación y brindarles acompañamiento, orientación y apoyo.

Por mi parte, podré proponer una pausa, una derivación o la terminación cuando considere que:

  • necesitan otra modalidad o especialidad de atención;
  • no existe la continuidad suficiente para trabajar;
  • las inasistencias o los adeudos impiden sostener el encuadre;
  • existe alguna circunstancia clínica, ética o de seguridad que lo requiera.

Cualquier cambio importante será comunicado antes de entrar en vigor.